Cuevas Postojna – Castillo de Predjama – Cuevas Skocjan – Piran

Comenzamos el día más intenso del viaje y el último que estamos en Eslovenia: visitamos las cuevas Postojna , el Castillo de Predjama, las Cuevas Skocjan y el pueblo costero Piran.

Madrugamos mucho para poder llegar a la primera visita de las cuevas de Postojna, que era a las 9:00. Las cuevas están a unos 45 minutos de Ljubljana, por la A1/E70 tomando la salida hacia Rijeka.

Cuevas de Postojna

Se trata de las cuevas más visitada de Europa, y la verdad que no es de extrañar (aunque a nuestro gusto es más espectacular la cueva de Skocjan, que visitamos más tarde). Las cuevas de Postojna son un paraíso de estalactitas y estalagmitas, la verdad es que son increíbles! Son 20 km de galerías, pero sólo se pueden recorrer 5 km, de los cuáles 4 km se recorren en un tren y 1 km a pie. Recordar llevar ropa de abrigo, que en el interior de las cuevas las temperaturas son de 8ºC-9ºC. Web oficial: Cuevas Postojna (podéis consultar los precios y horarios).

Espectaculares formaciones en la cueva

Lo peor de las cuevas, el alto precio que pagamos, y eso que éramos estudiantes, 25 € cada uno, incluyendo también la visita al Castillo de Predjama.

Durante el paseo en tren, no hay que sacar los brazos ni levantarse, para evitar algún disgusto. Tan sólo contemplar y maravillarse ante este espectáculo de la naturaleza.

Paseando por las cuevas

Sin duda alguna, son las estalactitas, estalagmitas y columnas más increíbles que hemos visto nunca.

La verdad que no se puede describir con palabras, ni tan siquiera con imágenes todo lo que pudimos ver y sentir.

Descenso por la cueva

Como último consejo, no os separéis demasiado de los grupos, ya que nosotros lo hicimos y se nos apagaron las luces en medio de la cueva, y no llevábamos ni móviles para alumbrar, así que imaginaos qué rato pasamos…

Una de las maravillas de esta cueva, son los peces humanos (Proteus) que habitan. Este peculiar animal de unos 25-30 cm es el único vertebrado de Europa que vive en el subsuelo sin luz. Está protegido por su rareza y peligro de extinción. Realmente curiosos, se pueden observar en el vivario al final de la cueva y también en el Vivarium Proteus, un edificio al lado de la cueva, que es de pago. Nosotros nos trajimos un bonito recuerdo de proteus: un peluche de 90 cm 🙂

Con nuestro propio Proteus

Después fuimos al Castillo de Predjama, nos costó unos 20 mins en coche, todo está perfectamente indicado para turistas. Lo tienen montado como una especie de parque de atracciones.

Castillo de Predjama

El Castillo de Predjama se encuentra en una ubicación increíble: ante un precipicio de 123 m. Sencillamente espectacular el castillo desde fuera.

El castillo data de finales del s.XVI, aunque ya hubo una construcción en el mismo lugar desde 1202.

A la entrada del castillo, se reparten las audioguías (también hay en castellano) que te van contando la historia de Erasmo de Predjama, una especie de Robin Hood esloveno.

Vistas desde el castillo
Tras tocar la campana y pedir un deseo

También se pueden visitar las cuevas que están debajo del castillo, nosotros no lo hicimos pero sí que vimos unos cuantos turistas que bajaban hacia ellas.

Lo mejor del castillo es, sin duda, su ubicación y contemplarlo desde fuera. La visita por dentro, la verdad es, que es bastante prescindible. Aunque si tenéis tiempo, la recomendamos por conocer un poco más la historia de Erasmo de Predjama y llegar hasta la cueva situada en la parte de arriba, a través de la cual conseguían llevar la comida en tiempos de guerra.

La cueva a través de la cual conseguían la comida

Después de visitar el castillo, comimos unos bocatas en los jardines delante de él y nos dirigimos hacia las cuevas de Skocjan, que están en Divaca, a unos 30 mins de Predjama.

Espectacular ubicación

Llegamos justo para la visita de las 14:00 (podéis consultar horarios y precios aquí), nos costó 16 € a cada uno. Puedes elegir varias rutas: a) por el cañón subterráneo, b) por el río Reka ó c) una combinación de los dos. Nosotros elegimos la primera ruta, por el cañón subterráneo, y la visita dura unas dos horas.

Las cuevas de Skocjan fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1986. Es uno de los lugares más increíbles que hemos visto nunca. Son unas galerías inmensas bajo tierra, en las que hay que atravesar un puente a 47 m sobre el río Reka, que da un poco de vértigo…

Salida de las cuevas

Lástima que no se pueden hacer fotos. Nuestra única recomendación: visitar estas cuevas. Son increíbles!

Paseando por los alrededores de la cueva

Tras salir de las cuevas, cogimos el coche y nos dirigimos hacia Piran, uno de los pocos pueblos costeros de Eslovenia. Tardamos en llegar unos 45 min desde las cuevas. Entramos en el pueblo, y aparcamos justo al lado del puerto (todo el interior de Piran es aparcamiento de pago).

Paseando por Piran

Piran tiene un marcado estilo veneciano (formó parte de su imperio hasta el siglo XVIII) que la convierte en un pueblo especial y único en toda la zona.

Atardecer en Piran

La plaza de Tartini (en honor al compositor esloveno Giuseppe Tartini, nacido en Piran en 1962) es el corazón del pueblo. Desde ahí, se puede subir hasta la Iglesia de San Jorge, y contemplar las vistas del centro y del mar.

Plaza Tartini con la Iglesia San Jorge al fondo

Y tras tomar unos crepes en una terraza con vistas al mar, cogimos el coche y fuimos hasta Porec (Croacia), nos costó una hora yendo por la E751. En Porec, pasamos las dos noches siguientes en los Apartments Laguna Bellevue, un complejo diseñado especialmente para turistas alemanes y británicos.

Nuestro último día en Eslovenia ha sido increíble, lleno de naturaleza y lugares espectaculares. La verdad, es que es un país que nos ha sorprendido mucho y nos ha encantado.

Aquí os dejamos todos los posts sobre nuestro viaje:


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